martes, 12 de marzo de 2013

Relación entre Magia Goética y Gótica.


La invocación y evocación de los “demonios” como aspectos de la cábala Qliphotica, nos permite comprender a través de la utilización de los Sigilos correspondientes, experiencias de un tipo muy denso. Activando de ésta manera sentimientos, pensamientos e ideas muy escondidas en el subconsciente más profundo. Cada esfera Qliphotica va más allá de la cábala tradicional, de hecho es algo que tiene que ver más con la invocación de estas entidades del Inframundo que van guiando al iniciado por las profundidades de su mente para enfrentarse a su Sombra y así obtener conocimiento. Tradicionalmente se han usado en la Magia Goética entidades que se contienen en la Clave Menor se Salomón (Lemegeton) ya que en este grimorio vienen los sigilos correspondientes a cada Demonio y su invocación. Después de la revolución iniciada por la Magia del Caos quedó claro que las entidades no tenían que estar sujetas a determinados nombres, así surgen otras gnosis más “modernas” sin duda alguna la más popular entre los Magos oscuros modernos es la del Neronomicón. En esta novela de Lovecraft (escrita por su mismo ser divino al que llamó Abdul Alhazred), describe una serie de visiones en onírico y astral con seres del inframundo y cómo invocarlos con sus correspondientes Sigilos y lo interesante del caso son dos cosas: la primera es que estos seres del Inframundo se relacionan con las divinidades Sumerias (igual que el Lemegeton); y segundo, que se rescata un importante elemento, se ve a estas entidades como alienígenas. Lo cual es fascinante ya que las últimas traducciones de los textos sumerios nos hablan de seres extraterrestres que vinieron a este mundo llamados Anunnaki. Sin embargo, ya sea que el iniciado o la iniciada vea a las entidades del abismo como Demonios o como Extraterrestres queda claro que es muy interesante el enfoque del descenso al abismo para encontrar conocimiento y así transformar la vida. Autores muy respetables de Magia Goética como Thomas Karlsson no evaden el hecho de que estas entidades son en realidad Anti Demiurgicas es decir, se oponen a una visión de “dios” clásica convencional, en especial a las creencias tradicionales judío-cristianas no porque estas sean tomadas en cuenta sino más bien, simbolizando la visión de una nueva forma de ver la realidad sin tantos tapujos y prejuicios, lo mismo pasa con la idea de que estas entidades son aliens, ya que es una forma “moderna” de conceptualizar la realidad espiritual que revoluciona toda la gnosis tradicionalista de “seres angélicos”. Lo importante, ya sea que los Anunnaki sean “ángeles caídos”, ”aliens”, etc. Un hecho innegable es que estas entidades son responsables de la “creación primigenia” en contra posición de una “creación demiurgica” que donde ya la “luz” se separa de la oscuridad provocando la inestabilidad. A nivel mental, podemos decir que el iniciado o la iniciada va descubriendo que no es lo que en realidad aparenta, que no es la “realidad” que el mundo y la sociedad le han planteado. Ese “espíritu rebelde” de los Ángeles Caídos permite al Mago Oscuro encontrar su propia senda y “comunicarse” con la realidad del cosmos. De esa manera se despierta de la realidad subjetiva que representa la sociedad de consumo y su manipulación de masas al cuartar la libre expresión de las ideas.
Una idea interesantísima la encontramos en los textos Faustianos, donde podemos ver cómo la Magia Goética y Gótica se relacionan muy bien. La magia gótica surgida de la tradición nórdica, en especial de la llamada Teoría Uthark, que vendría siendo el sendero oscuro de las runas, no tanto como oposición de la runosofia tradicional simbolizada por el futhark, sino como una senda que trabaja aspectos ocultos de la psiquis. El descenso de Odín a los inframundos y la revelación de las runas tienen un profundo significado en el que el iniciado (al ir trabajando estos aspectos) aprende que se puede ser más que humano. Por lo tanto, la senda oscura no está destinada para todo el mundo, ya que requiere una apertura de mente y una disposición a “quebrantar” lo “establecido” por una sociedad conformista, de consumo, y en la que “nada pasa, con la ayuda de dios”. Esta disposición bien podría ser llamada “marca de caín”, sin embargo es importante destacar que el sendero oscuro se puede transitar desde una mente incluso sin relación con entidades algo así como el budismo zen. Pero sin duda alguna, la senda oscura convierte al iniciado en su propio Dios, en dueño de su propio destino, tal como lo hizo Odín. 

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